Un ejercicio de Mindfulness

ESTRÉS PSICOLOGÍA POSITIVA
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Un ejercicio de Mindfulness

Nuestra mente está continuamente reaccionando a los estímulos a los que nos exponemos: una respuesta de un amigo, una acción de otro conductor, e incluso a un pensamiento que nos surge sobre un acontecimiento del pasado. Y esas reacciones parecen que son inconscientes, es decir, que se producen sin que la “observemos” a nosotros mismos, sin mediar “nosotros mismos”, ocurren como un resorte automático. Por ejemplo, cuando pensamos en la bronca injusta del jefe, automáticamente sentimos rabia, somos como marionetas controladas por los hilos de los pensamientos y las emociones.

El Mindfulness es un proceso que sirve para ser conscientes de ese proceso de acción-reacción sobre los pensamientos y las emociones, cuando se practica Mindfulness somos capaces de ver el proceso que se produce entre un estímulo y una respuesta, creando un tiempo para responder más adecuadamente de como lo hacemos generalmente, aportando también cierta libertad (de acción). Es como si cortáramos los hilos de esa marioneta sujeta a los pensamientos-respuestas.

La reacción a los estímulos supone inconsciencia y automatismo, ante algo agradable se reacciona positivamente, si no lo es, al contrario. Esto, que podría ser normal y beneficioso a priori, muchas veces no lo es, porque genera sufrimiento en la persona. Con la actitud mindfulness permitimos que nuestros pensamientos y emociones estén o sean, sin dejarnos arrastrar por hacia ellos.

Un estado mental de paz y serenidad, que la mente deje de reaccionar continuamente, cesar la voz que habla sin parar, el silencio mental, SON POSIBLES, y el MINDFULNESS puede ayudarte a conseguirlo.

Hay muchas formas de practicarlo, este es un ejercicio básico que busca practicar la atención en algo concreto, en un estímulo determinado, evitando que la mente divague de una cosa a otra. Y el objeto “clásico” es nuestra propia respiración:

Colocarnos en una postura cómoda, tumbados o sentados. Cerramos los ojos si nos apetece, aunque también podemos estar con los ojos abiertos en una habitación a solas y sin ruido.

Nos centramos en la respiración, fijando la atención en el estómago, notamos como se hincha a cada inspiración y como se desinfla con la espiración.

Nuestra mente, sin querer, se volverá a ir al tema que nos preocupa, pensamiento, recuerdo o a cualquier cosa del trabajo que nos preocupe, por ejemplo. Cuando lo advirtamos, volver a prestar atención en la respiración. Con la práctica, nos desviaremos menos de la atención y notaremos antes que nos hemos ido a otro sitio con el pensamiento.

Este sencillo ejercicio requiere práctica para que empecemos a notar sus beneficios y tiene muchas opciones, una de ellas es la relajación contemplativa, en la que podemos fijar la atención y la vista en un objeto de la habitación y “analizarlo” (aspecto, color, volumen, tacto,…).

Es aconsejable practicarlo a diario durante 10-15 minutos. Es una habilidad que requiere ser aprendida con su práctica.

mindfulness infografia

En el siguiente artículo hay varios videos interesantes sobre midfulness.

Escrito por Gabriel Solano

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