El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es un trastorno del neurodesarrollo que impacta significativamente el rendimiento escolar. Este impacto no se debe a una falta de inteligencia o de voluntad, sino a las dificultades nucleares del trastorno en las funciones ejecutivas. Estas dificultades afectan la capacidad del estudiante para mantener la atención, gestionar la impulsividad, organizarse y utilizar la memoria de trabajo, lo que se traduce directamente en un menor rendimiento académico, problemas para completar tareas y desafíos en la gestión del tiempo.
El TDAH más allá de la Inquietud: El Déficit de las Funciones Ejecutivas
A menudo, el TDAH se asocia con el niño que «no para quieto» (hiperactividad). Sin embargo, la investigación moderna, incluyendo la publicada en PubMed Central (PMC), enfatiza que el mayor impacto académico proviene del déficit en las funciones ejecutivas.
¿Qué son las Funciones Ejecutivas?
Las funciones ejecutivas son el «centro de control» o el «gerente» del cerebro. Son las habilidades cognitivas que nos permiten:
- Planificar y organizar: Descomponer un proyecto (como un trabajo escolar) en pasos más pequeños.
- Memoria de trabajo: Mantener información en la mente (como instrucciones de varios pasos) mientras se trabaja con ella.
- Control inhibitorio (Impulsividad): Detener una acción o pensamiento (como el impulso de hablar o levantarse) y pensar antes de actuar.
- Flexibilidad cognitiva: Cambiar de una tarea a otra o adaptarse a un cambio de reglas.
En los estudiantes con TDAH, este «gerente» está desbordado. Investigaciones del Hospital Sant Joan de Déu y la Fundación CADAH señalan que estas debilidades son el mecanismo principal que media entre los síntomas del TDAH y el bajo rendimiento.
Síntomas Clave en el Aula
Basado en los criterios diagnósticos (como los del DSM-5) y su observación en el aula, el impacto se manifiesta así:
- Inatención: Le cuesta mantener la atención en tareas largas, comete errores por descuido, parece no escuchar cuando se le habla directamente y se distrae fácilmente con estímulos externos.
- Hiperactividad: Se mueve en el asiento, se levanta cuando no debe, o juguetea constantemente. En adolescentes, puede ser más una sensación interna de inquietud.
- Impulsividad: Responde antes de que se complete la pregunta, interrumpe a compañeros o al profesor, y le cuesta esperar su turno.
Áreas Específicas del Rendimiento Afectadas
El déficit en las funciones ejecutivas golpea áreas académicas clave de formas muy específicas.
Dificultades Académicas Directas
La dificultad no está en la capacidad de leer o calcular, sino en el proceso de hacerlo:
- Lectura: Pueden leer una página, pero su mente divaga. Al final, no tienen comprensión lectora porque su memoria de trabajo no retuvo el inicio del párrafo.
- Escritura: Es una de las tareas más difíciles. Exige organizar ideas (planificación), mantenerlas en mente (memoria de trabajo) y escribirlas sin distraerse (atención sostenida).
- Matemáticas: Pueden cometer errores por descuido al saltarse pasos o signos, y tienen dificultades con problemas de varios pasos que requieren mantener datos en la mente.
La «Memoria de Trabajo»: El Núcleo del Problema
Estudios en PMC identifican la memoria de trabajo deficiente como un «impedimento primario». Esto explica por qué un estudiante con TDAH:
- Olvida las instrucciones verbales casi inmediatamente después de recibirlas.
- Pierde el hilo de sus propios pensamientos mientras escribe.
- No puede «visualizar» el objetivo final de una tarea.
Organización y Gestión del Tiempo
Esta área es visiblemente caótica. Incluye la dificultad para:
- Gestionar el tiempo de las tareas (hacer los deberes en 10 minutos o en 4 horas, sin término medio).
- Organizar materiales (mochilas desordenadas, pérdida constante de útiles).
- Estimar cuánto falta para entregar un trabajo.
Estrategias de Intervención Basadas en la Evidencia
Las investigaciones (incluyendo revisiones sistemáticas de CONICET) demuestran que el apoyo más eficaz es multimodal: combina intervenciones en el aula, apoyo terapéutico y, en muchos casos, tratamiento farmacológico.
Acomodaciones y Apoyo en el Aula
El objetivo es proporcionar la «estructura externa» que las funciones ejecutivas del niño aún no pueden proveer:
- Instrucciones: Darlas de una en una, claras, concisas y, si es posible, por escrito o con apoyo visual.
- Ambiente: Ubicación preferente (cerca del profesor, lejos de distracciones como ventanas).
- Tareas: Dividir las tareas largas en partes más pequeñas. Acortar deberes (priorizar calidad sobre cantidad) y permitir descansos frecuentes («descansos cerebrales»).
- Organización: Usar agendas visuales, listas de verificación (checklists) y carpetas de colores para cada asignatura.
Apoyo Terapéutico y Familiar
La terapia cognitivo-conductual es fundamental para enseñar al niño habilidades de auto-regulación y organización. Igualmente importante es el entrenamiento a padres, para que aprendan a implementar rutinas y un sistema de refuerzos positivos en casa que esté coordinado con la escuela.
Conclusión: Un Desafío de Estructura, no de Inteligencia
El impacto del TDAH en la escuela es profundo, pero manejable. No es un problema de actitud, sino un desafío neurobiológico en la autorregulación. Con las adaptaciones correctas, un enfoque basado en la evidencia y el apoyo coordinado de la escuela y la familia, los estudiantes con TDAH pueden desarrollar su potencial académico y prosperar.
Referencias Sugeridas
- Publicaciones de Instituciones de Salud: Como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. o el Hospital Sant Joan de Déu (Barcelona), que ofrecen guías clínicas sobre el TDAH.
- Manuales Diagnósticos: El Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5) de la Asociación Americana de Psiquiatría (APA), como fuente de los criterios diagnósticos.
- Artículos de Investigación (Revistas Científicas): Específicamente artículos de bases de datos como PubMed Central (PMC) o repositorios como CONICET y Dialnet, que analizan la relación entre las funciones ejecutivas y el rendimiento académico.
- Organizaciones Especializadas: Como CHADD (Children and Adults with Attention-Deficit/Hyperactivity Disorder) o la Fundación CADAH, que recopilan investigación y estrategias prácticas.








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