Virtudes, límites y riesgos de una de las terapias más influyentes del siglo XXI
Introducción: el auge imparable de la ACT
La Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) se ha convertido en una de las corrientes psicológicas más demandadas de los últimos años. Su presencia es notable en:
- Psicología clínica
- Salud mental pública
- Coaching y empresa
- Divulgación psicológica
- Libros de autoayuda con base científica
ACT promete algo muy atractivo para la persona contemporánea:
dejar de luchar contra el malestar y aprender a vivir una vida valiosa incluso con dolor.
En un contexto marcado por:
- Ansiedad generalizada
- Estrés crónico
- Burnout
- Incertidumbre vital
no es extraño que una terapia centrada en la aceptación haya encontrado tanta resonancia.
Pero cuando una terapia se vuelve hegemónica, conviene detenerse y preguntarse:
👉 ¿qué hace bien ACT?,
👉 ¿qué deja fuera?,
👉 ¿qué riesgos tiene cuando se aplica sin matices?
1. ¿Qué es ACT y por qué resulta tan atractiva?
ACT forma parte de las llamadas terapias contextuales o de tercera generación, desarrollada por Steven C. Hayes en los años 90. Su objetivo no es eliminar síntomas, sino cambiar la relación que la persona tiene con sus pensamientos y emociones.
Sus seis procesos centrales
- Aceptación
- Defusión cognitiva
- Contacto con el momento presente
- Yo como contexto
- Clarificación de valores
- Acción comprometida
En esencia, ACT propone:
Dejar de luchar contra la experiencia interna y comprometerse con una vida alineada con valores.
Este mensaje conecta profundamente con personas cansadas de:
- “arreglarse”
- “controlarse”
- “pensar en positivo”
2. Aportaciones fundamentales de ACT
2.1. Normalizar el sufrimiento humano
Uno de los grandes méritos de ACT es despatologizar el malestar. Frente a modelos que entienden la ansiedad o la tristeza como fallos, ACT las presenta como experiencias humanas inevitables.
Esto genera:
- Alivio emocional
- Menor autoexigencia
- Mayor autocompasión
En una sociedad obsesionada con la felicidad, este enfoque resulta profundamente reparador.
2.2. El concepto de evitación experiencial
ACT identifica uno de los grandes problemas psicológicos contemporáneos:
la lucha constante por evitar emociones incómodas.
Ejemplos:
- Evitar sentir ansiedad → aislamiento
- Evitar tristeza → hiperactividad
- Evitar miedo → bloqueo vital
ACT acierta al mostrar que muchas veces el problema no es la emoción, sino la guerra que establecemos con ella.
2.3. El trabajo con valores como brújula vital
Otro gran aporte es la introducción clara de los valores como eje terapéutico. No se trata de sentirse bien, sino de vivir de forma significativa.
Esto desplaza la terapia desde:
- “¿Cómo elimino el malestar?”
a: - “¿Qué tipo de persona quiero ser?”
Un cambio profundo y, bien aplicado, transformador.
3. Primer gran límite: la romantización de la aceptación
Uno de los riesgos más importantes de ACT es la idealización de la aceptación, especialmente cuando se presenta sin suficiente contexto.
Problema clave
Aceptar no siempre es:
- Posible
- Saludable
- Terapéutico en ese momento
En personas con:
- Trauma complejo
- Depresión severa
- Estados disociativos
pedir aceptación prematura puede convertirse en:
- Invalidez emocional
- Reexperimentación del trauma
- Sensación de abandono terapéutico
Aceptar no es resignarse, pero mal explicada puede sentirse exactamente así.
4. ACT y el trauma: una relación problemática
Aunque ACT se aplica cada vez más en trauma, no fue diseñada originalmente para ello. Su enfoque cognitivo-contextual tiene dificultades para abordar:
- Memoria implícita
- Respuestas del sistema nervioso
- Reacciones corporales automáticas
En personas traumatizadas, el problema no es “luchar contra pensamientos”, sino un cuerpo que vive en alerta constante.
Desde enfoques más actuales (trauma informado, terapia somática), ACT puede resultar:
- Insuficiente
- Demasiado intelectual
- Desconectada del cuerpo
5. El riesgo de la espiritualización del sufrimiento
ACT bebe de tradiciones contemplativas (especialmente del mindfulness), lo cual aporta profundidad, pero también riesgos.
Mal aplicada, puede transmitir mensajes implícitos como:
- “El sufrimiento es parte del camino”
- “No luches, acepta”
- “El dolor te hará crecer”
Esto puede derivar en:
- Espiritualización del daño
- Normalización de contextos abusivos
- Permanencia en situaciones injustas
Aceptar una emoción no significa aceptar:
- Violencia
- Precariedad estructural
- Relaciones tóxicas
ACT no siempre deja esta distinción suficientemente clara.
6. Evidencia científica: eficaz, pero no superior
ACT cuenta con respaldo empírico y ha demostrado eficacia en:
- Ansiedad
- Depresión leve-moderada
- Dolor crónico
- Estrés
Sin embargo, los metaanálisis muestran que:
- No es claramente superior a la TCC clásica
- Sus efectos dependen mucho del terapeuta
- Funciona mejor como enfoque integrador
El problema no es su eficacia, sino el discurso de superioridad implícita que a veces la rodea.
7. ACT en empresa y coaching: una deriva peligrosa
Uno de los usos más cuestionables de ACT es su adopción en contextos organizacionales.
Mensajes como:
- “Acepta el estrés”
- “Comprométete con tus valores pese a la presión”
- “No luches contra lo que no puedes cambiar”
pueden convertirse en:
- Herramientas de adaptación al malestar estructural
- Estrategias de silenciamiento emocional
- Justificación de la sobrecarga laboral
Aquí ACT corre el riesgo de convertirse en una psicología de adaptación al sistema, no de transformación.
8. El silencio sobre la regulación emocional básica
ACT pone poco énfasis en:
- Regulación emocional
- Seguridad interna
- Recursos somáticos
- Vinculación terapéutica profunda
En muchas personas, antes de aceptar, es necesario:
- Calmar el sistema nervioso
- Construir seguridad
- Sentirse acompañadas
Sin esto, ACT puede vivirse como:
- Fría
- Distante
- Demasiado técnica
9. ¿Para quién sí es muy recomendable ACT?
ACT puede ser especialmente útil para personas que:
- Rumián constantemente
- Buscan control emocional excesivo
- Están atrapadas en evitación
- Tienen capacidad reflexiva suficiente
- No presentan trauma complejo activo
En estos casos, ACT puede ser profunda, liberadora y eficaz.
10. ¿Para quién no es la mejor primera opción?
ACT puede no ser adecuada como primer enfoque para personas con:
- Trauma complejo
- Disociación
- Depresión melancólica severa
- Duelo reciente
- Altos niveles de desregulación emocional
Aquí es preferible un abordaje más:
- Corporal
- Relacional
- Regulador
- Gradual
Conclusión: una terapia valiosa que necesita límites claros
La Terapia de Aceptación y Compromiso es una de las aportaciones más interesantes de la psicología contemporánea. Ha ayudado a miles de personas a dejar de luchar contra sí mismas y a vivir con mayor coherencia.
Sin embargo:
- No es una terapia universal
- No debe aplicarse de forma rígida
- No puede sustituir el trabajo con trauma, cuerpo y vínculo
ACT funciona mejor cuando se integra con:
- Perspectiva de trauma
- Regulación emocional
- Contexto social
- Cuidado relacional
Aceptación sin cuidado puede convertirse en abandono.
Valores sin recursos pueden convertirse en exigencia.
La verdadera fuerza de ACT aparece cuando se practica con humanidad, sensibilidad y pensamiento crítico.








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