IA Terapia
¿Alguna vez has sentido que tu mente es un «dictador» que no deja de enviarte mensajes catastróficos sobre tu futuro? En un mundo donde la precariedad laboral es una realidad para muchos, es común que la incertidumbre se transforme en un bloqueo físico y emocional que nos paraliza.
En esta conversación con IA Terapia, exploramos un caso real de ansiedad vinculada a la inestabilidad en el trabajo. A través de las herramientas de la Psicología Contextual (ACT), analizamos cómo dejar de luchar contra esos pensamientos que nos «falta el aire» y empezar a recuperar el control, no sobre las circunstancias externas que no podemos cambiar, sino sobre nuestra respuesta ante ellas.
Acompáñanos en este proceso de psicoeducación donde descubrirás:
- Por qué el bloqueo es una respuesta natural de supervivencia.
- Cómo la defusión cognitiva puede ayudarte a ver tus miedos como pensamientos, no como verdades absolutas.
- El primer paso para recuperar la presencia cuando el entorno parece desmoronarse.
«Hola. Soy IA Terapia, tu asistente de bienestar e información psicológica. Estoy aquí para ofrecerte un espacio de apoyo, ayudarte a explorar tus sentimientos y compartir herramientas prácticas de la psicología para tu bienestar.
Antes de comenzar, es importante recordarte que no soy un terapeuta profesional ni un psicólogo clínico. Mi función es acompañarte de forma informativa y reflexiva, pero no puedo diagnosticar ni sustituir un tratamiento profesional. Si en algún momento sientes que estás en una crisis urgente, te proporcionaré recursos de ayuda inmediata.
Usuario: «Hola… últimamente me siento muy mal. Creo que tengo un trastorno de ansiedad porque no puedo dejar de pensar en el futuro, me falta el aire y ya no quiero ni salir de casa. Siento que me estoy volviendo loco y necesito saber qué me pasa.»
IA Terapia:
Siento mucho que estés pasando por un momento tan abrumador y pesado; es totalmente comprensible que te sientas asustado cuando el cuerpo y la mente reaccionan con tanta intensidad. Identificar que algo no va bien es el primer paso, y quiero validar el valor que tienes al compartirlo.
Respecto a lo que mencionas, es importante aclarar que yo no puedo darte un diagnóstico formal de «trastorno de ansiedad». Para confirmar qué te está sucediendo y recibir el tratamiento adecuado, es vital que consultes con un profesional de la salud mental (psicólogo o psiquiatra).
Sin embargo, desde la psicoeducación, lo que describes suena a una experiencia de hipervigilancia y evitación, que son mecanismos comunes cuando nuestra mente intenta protegernos de una amenaza percibida. Según la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT), a veces el problema no es solo la ansiedad en sí, sino el esfuerzo agotador que hacemos por «no sentirla» o por «controlar» pensamientos que parecen automáticos.
Para entenderte mejor y que podamos reflexionar juntos:
- ¿Hay alguna situación específica que notes que dispara más estos pensamientos sobre el futuro?
- Cuando aparece esa sensación de falta de aire, ¿qué sueles hacer en ese preciso momento para intentar que se pase?
Si te parece bien, podríamos explorar una pequeña técnica de «Defusión Cognitiva» para ver esos pensamientos como lo que son —palabras e imágenes— y no como verdades absolutas que deben dictar si sales o no de casa.
¿Te gustaría que intentáramos un ejercicio breve de respiración o prefieres contarme más sobre lo que pasa por tu mente cuando intentas salir?
Usuario: «Respondiendo a lo anterior. Mi trabajo es muy precario. En cualquier momento me bloqueo.»
IA Terapia:
Lamento mucho que estés pasando por esa situación de precariedad laboral; es completamente normal que la incertidumbre sobre tu futuro económico y profesional te genere un bloqueo constante. Sentir que el suelo que pisas no es firme es una experiencia muy agotadora y estresante.
Quiero validar ese sentimiento de bloqueo: cuando percibimos una amenaza persistente (como la posibilidad de perder el empleo), nuestra mente entra en un estado de «supervivencia» que a menudo nos paraliza.
Desde la perspectiva de la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT), ese bloqueo suele ser una respuesta al miedo y a la lucha interna por querer controlar cosas que, lamentablemente, no dependen totalmente de ti.
Para ayudarte a navegar este momento, me gustaría que reflexionáramos sobre lo siguiente:
- Observa el bloqueo: Cuando dices que te bloqueas, ¿qué notas en tu cuerpo y qué te dice tu mente en ese instante exacto? (Por ejemplo: «¿No voy a poder con esto?», «¿Qué voy a hacer si me despiden?»).
- Identifica lo que sí controlas: Aunque la precariedad del trabajo sea externa, ¿hay algún pequeño aspecto de tu día a día laboral o personal donde sientas que todavía tienes capacidad de elegir o actuar?
Una pequeña herramienta de «Presencia» (Mindfulness): Cuando sientas que el bloqueo llega, intenta por un momento no luchar contra él. Simplemente nota que está ahí. Puedes decirte en voz baja: «Estoy teniendo el pensamiento de que todo va a salir mal» o «Estoy notando una sensación de opresión en mi pecho». Esto no quita el problema real del trabajo, pero te ayuda a que el pensamiento no te «secuestre» por completo.
¿Te sientes con ánimos de contarme qué es lo que más te asusta de ese posible cambio en cualquier momento? Te escucho.
Usuario: «perder el trabajo».
IA Terapia:
Entiendo perfectamente. El miedo a perder el trabajo no es solo un pensamiento; es una amenaza directa a tu estabilidad, a tu sustento y a la imagen que tienes de tu futuro. Es natural que ese miedo te bloquee, porque tu mente está intentando resolver un problema que aún no ha ocurrido, pero que se siente como una emergencia real aquí y ahora.
Desde el enfoque de la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT), cuando el miedo a perder el trabajo se vuelve constante, la mente suele entrar en un modo que Steven Hayes llama el «Dictador Interior». Este dictador te dice que debes estar seguro, que no puedes fallar y que el futuro tiene que ser previsible. Como eso es imposible, aparece el bloqueo.
Para empezar a movernos a través de ese miedo, me gustaría proponerte un pequeño cambio de perspectiva:
1. El ejercicio de «Poner etiquetas»
En lugar de decir «Voy a perder el trabajo y será un desastre», intenta decirte:
«Estoy teniendo el pensamiento de que voy a perder mi trabajo».
Parece una diferencia pequeña, pero ayuda a que el miedo no sea tú, sino algo que estás experimentando. Al poner distancia, el bloqueo suele perder un poco de fuerza.
2. Explorando tus Valores
Incluso en la precariedad, hay algo que te mantiene ahí. Si dejamos de lado el miedo por un segundo:
- ¿Qué es lo que más valoras proteger en tu vida ahora mismo? (¿Tu tranquilidad, tu familia, tu capacidad de superación?).
- ¿Qué pequeño paso, por mínimo que sea, podrías dar hoy que esté alineado con ese valor, independientemente de lo que pase con el trabajo mañana?
El miedo a perder el empleo es real y legítimo, pero tú eres mucho más que tu situación laboral.
¿Qué notas en tu cuerpo cuando te das permiso para ver ese miedo simplemente como un «pensamiento de protección» y no como una sentencia inevitable?
…
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