Nuestros recursos cognitivos son limitados, por eso echamos mano de los heurísticos, unas estrategias para ahorrar en esfuerzo y recursos de nuestra mente y emplearlo en otros procesos. Gracias a ellos podemos rápidamente obtener conclusiones, tomar decisiones y llegar a explicaciones sobre las cosas que pasan a nuestro alrededor. Lo malo de los heurísticos o atajos cognitivos es que hace que nos equivoquemos, estos errores sistemáticos son razonamientos a simple vista válidos y se les llaman falacias, …y hay muchas.
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La falacia del experto se produce cuando damos credibilidad a alguien por el mero hecho de ser experto, destacar en algún campo, tener autoridad o ser apreciado -como un actor de cine. Por ejemplo, un médico con una bata blanca o un abogado con traje, la percepción de estos estereotipos nos hace confiar en ellos por el mero hecho de serlo.
En este vídeo de cuatro minutos se explica esta falacia, con un experimento de andar por casa incluido.
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